
''La interminable pampa que se pierde en las montañas lejanas, es hogar de criaturas místicas y desconocidas, como el tucúquere, el zorro colorado de achala y el lagarto de achala. En aquellos pastizales guardan sus nidos las aves más pequeñas. La loica, la ratona aperdizada y el yal plomizo. En las quebradas húmedas, el tabaquillo encuentra un lugar para hechar raices y crecer su tronco rojizo, vital para juntar el agua que mantiene la vida. Incontables horas he pasado recorriendo este paisaje, aguzando la vista para percibir el vuelo de un condor en la lejanía, o las pisadas de un cuis en la paja brava. Espero, a través de mis fotografías, poder transmitir la belleza de este lugar único, que me llena el alma visitar.