
El monte, un ambiente vital para la naturaleza. En él, habitan miles de seres vivos. Sus arboles tupidos y espinosos, característicos de Córdoba, son el lugar perfecto para que las aves construyan sus nidos. El tala, el Piquillín, el Molle, el Chañar y muchos otros, disponen sus frutos exquisitos y proveen alimento en época estival. En sus profundiades, se ocultan animales increíbles, pocas veces vistos, pero están ahi, en su lugar, en su monte, lo dicen sus ojos, cuando por azar o fortuna, cruzamos nuestro paso con el suyo en algún sendero montés. Deseo que estas fotografías, sirvan para mostrar la belleza inusual del monte, e inspirar a preservarlo.